Más allá de la leche. Alimentación complementaria autoregulada

Pasados los 6 primeros meses de alimentación de nuestro bebé en el que la leche es su alimento, se nos abre todo un mundo: empezar la alimentación complementaria. En ese momento seguramente el pediatra o la enfermera que lleva el control de nuestro bebé nos da unas indicaciones de los alimentos y cantidades que debe comer nuestro hijo o hija. Ese patrón suele ser el mismo para todos los bebés que son atendidos por ese profesional, de lo que se deduce que todos los niños deberían comer lo mismo a la misma edad, guste o no guste, 2014-07-23 Enric menjant fruita 002estén preparados o no. Si nuestro bebé es de los que abre la boca y se traga lo que le echen, sí, de esos que llaman “buenos comedores”, seguramente no nos plantearemos ni cuestionaremos nada. Tendremos la suerte, o no, de que nuestro bebé cumple las expectativas de un papel con indicaciones generales que nos han dado en el centro de salud al que acudimos. Pero si nuestro bebé es de aquellos etiquetados como “mal comedor”, ¿qué ocurre?

Normalmente, cuando un bebé no come lo que nos han indicado tendemos a pensar que el problema lo tiene nuestro hijo. A partir de ahí, pueden suceder varias cosas: preocupación, incluso angustia, por parte de los padres por la correcta alimentación de su bebé, engaños y distracciones para conseguir que se coma lo que creemos que debe comer, y, en el peor de los casos, castigos y chantajes que no van a hacer, seguramente, que la comida se convierta en un momento de disfrute y placer.

BLW

Llegados a este punto me gustaría hacer una breve reflexión.

Mirando a las personas de nuestro entorno que consideramos que llevan una buena alimentación, ¿tienen todas los mismos gustos? ¿Comen todas lo mismo y en la misma cantidad?  ¿Tener gustos y apetitos diferentes las convierte en personas mal alimentadas? ¿Y si nos dieran a todos un mismo patrón de alimentación, con cantidades y alimentos concretos? ¿Nos serviría a todos por igual? ¿Por qué lo hacemos entonces con los bebés?

Seguramente ahora te estarás formulando más preguntas e incluso te estarás diciendo “sí, pero hay que comer de este o de aquel alimento para tener una dieta sana y equilibrada, ¿qué pasa con los niños que no quieren comer?”

Aprender a comer sano implica varios factores. Para mí, el primero sería ser un buen ejemplo y el segundo el respeto por dicho proceso.

Te animo a participar en la charla on line “Más allá de la leche. Alimentación complementaria autoregulada.” Hablaremos de cómo enseñar a comer desde el respeto, velando por conseguir una correcta alimentación de nuestros hijos.

Suscríbete a nuestra newsletter para apuntarte a nuestro taller y recibirás un imprimible con los puntos más importantes de la alimentación complementaria autoregulada.

Cartell BLW