¿Apruebas en mediación de conflictos en el aula?

Los conflictos son algo relativamente natural que, en muchos casos, no implica la existencia de un gran problema. Sin embargo, lo importante no es tanto que se produzcan o no, sino saber solucionarlos cuando aparecen. Por eso, la mediación por parte de un docente en el aula es fundamental. Gracias a ella puedes crear un ambiente mucho más sano para todos los alumnos. Haces que su autoestima se mantenga alta, les enseñas a respetarse mutuamente, a generar más empatía y se crean vínculos entre todos ellos. Y gracias a ello, también poco a poco se irá reduciendo el número de conflictos. Por eso es importante controlar los puntos más importantes de toda mediación.

Claves para mediar en el aula

El inicio del conflicto

Si se está produciendo algún tipo de agresión, lo primero es pararla

Nos interesa saber quiénes se están peleando y qué tipo de problema tienen. Para ello, es necesario describir de forma objetiva qué está ocurriendo y empatizar con los afectados. Ponte en su piel y entiende su frustración o su enfado. El objetivo es conectar con lo que ha estimulado el conflicto, por lo que les será esencial sentirse plenamente comprendidos y seguros conectando con sus necesidades reales.

Comprender la situación

Déjales hablar con tiempo y con calma sobre lo que ha sucedido y que te expresen sus propias opiniones e impresiones. A veces será necesario remarcar la importancia de respetar a la otra persona y, en caso de no estar de acuerdo con la versión de los hecho, esperar a tener turno de palabra. Se trata de ir reconstruyendo los hecho y entender en mayor profundidad qué es lo que ha podido llegar a suceder. Saber interpretar y traducir los juicios que emiten ayudará a que podamos crear un clima de respeto.

La mediación es bastante parecida a una negociación, y es aquí cuando hay que demostrar intuición y entender qué intereses y necesidades tiene cada una de las partes. También es el momento para transmitir a las diferentes personas implicadas en el conflicto cuáles son las necesidades de cada una de ellas. Una vez dejado claro este punto, resulta más sencillo comprender hacia dónde podemos encaminar la mediación para pasar a la siguiente fase. 

La solución al conflicto

Es el momento de plantear soluciones y será clave implicar a todos en la aportación de solución. Todas deben ser tenidas en cuenta y valoradas. Cada una de ellas debería ser una oportunidad para profundizar en un diálogo que nos lleve a la solución final. Esa solución en la que ambas partes están de acuerdo. 

El acuerdo al que se llegue debe ser considerado un compromiso por ambas partes del conflicto. Puede ayudarnos verbalizar y confirmar que es una solución viable y aceptada por todos. Una buena forma de cerrar el conflicto es dejando constancia escrita del acuerdo como mínimo y estableciendo una fecha de revisión que nos permita valorar su cumplimiento.

 

Dominar la mediación en la escuela es fundamental para todo docente. Si lo haces, podrás influir en la forma de ser de tus alumnos, demostrándoles que la negociación y la palabra pueden ser las mejores alternativas a la hora de solucionar sus conflictos.

 

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