La comunicación empática en el entorno familiar

La comunicación empática en nuestro entorno familiar es esencial para la resolución de los conflictos ya que  si en la familia abundan los sobreentendidos y los mensajes poco claros éstos puede generar un gran impacto en la educación de los más pequeños. En ella en donde pasamos nuestras primeras etapas de desarrollo, donde aprendemos a comunicarnos, donde se nos aportan los valores y donde se forja nuestra personalidad. 

Qué es la comunicación empática

Es una forma determinada de comunicarnos en la que expresamos lo que sentimos, nuestras necesidades y valores, lo que pensamos. Pero siempre respetando igualmente los sentimientos, pensamientos y necesidades de los demás. Es una comunicación no violenta y se basa en la comunicación asertiva.

Las personas asertivas se comunican respetando a los demás y buscan comprender las limitaciones, necesidades y la motivación de la otra persona. Son personas con autoestima y su comunicación es sincera, sin dobles intenciones, y esto es lo más adecuado para la comunicación dentro de nuestra familia. 

Los mensajes sencillos, directos, precisos y que no se puedan malinterpretar son la mejor forma de comunicarnos con nuestros hijos o pareja. Establecer rutinas diarias desde que nuestros hijos son pequeños ayuda a delimitar las tareas y funciones de cada miembro de la familia y esto redunda en una mejor comunicación. 
La resolución de conflictos en nuestra familia

Los mensajes que enviamos son clave

Partir de una buena comunicación mejora mucho las posibilidades de resolver conflictos en tu familia y que estos los podáis solucionar de manera sencilla. 

Lo primero que te recomendamos para ser asertivo es ser empático, es decir, hablar desde el “yo” y de los propios sentimientos. Porque lo que uno siente es completamente indiscutible y, por tanto, se suele respetar.

Así, comunicar a otra persona cómo te hace sentir su conducta es mucho más efectivo y honesto que criticar su comportamiento o su forma de ser. Por ejemplo, si tu hijo no se hace la cama, cuando es una tarea que debe realizar a diario, no es lo mismo decirle:

“Hijo cada vez que veo que no te haces la cama me siento agobiado porque es una tarea que te habías comprometido a cumplir conmigo”.

Que decirle:

“Hijo eres un vago y nunca cumples lo que dices, no te aguanto más”.

La diferencia es tan grande que tu hijo va a reaccionar de forma muy diferente y, seguramente, un ataque verbal genere una respuesta de defensa que, en muchas ocasiones, también resulta agresiva. Esto empeora los conflictos familiares, los agrava y se enquistan.

Intervención de un profesional

A veces, cuando hay graves conflictos y una gran distorsión en la comunicación, es necesario llegar a la mediación familiar por parte de profesionales para intentar lograr un cambio de comunicación en la familia. El objetivo es que los miembros aprendan a comunicarse de forma asertiva y no violenta

La función de la mediación de profesionales no consiste en decirte qué debes hacer sino en ayudaros a tener una comunicación empática con la que podréis comenzar a resolver los conflictos familiares de manera madura. Aprenderéis a no utilizar juicios moralistas o amenazas ante lo que otra persona dice o siente, a no usar críticas, comentarios vejatorios, insultos o cinismo en la comunicación. ¡Un gran principio para comenzar a resolver vuestros conflictos!

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