Chantajes no, educa a un hijo empoderado

Los chantajes suelen estar a la orden del día cuando nos juntamos con la familia.

“Dame un besito y te daré un caramelo”

“Cómete lo que tienes en el plato o no tendrás postre”

Y la frase estrella estos días previos a la Navidad:

“Si no te portas bien, los Reyes no van a traerte regalos”

Es un recurso que tenemos muy arraigado. En mi infancia fue muy habitual recibir este tipo de premios o castigos para conseguir que yo hiciera lo que me pedían. Y es muy probable que estos recuerdos también formen parte de la tuya.

Pero queremos educar sin chantajes. Sabemos los efectos negativos que tienen sobre la educación de nuestras criaturas y por eso intentamos, por todos lo medios, evitar que se usen.

Empiezas dando explicaciones que no suelen funcionar, puesto que las demás personas no ven los chantajes como algo que pueda dañar a tu hijo.

 

 

 

 

Luego pasas a los límites: pides explícitamente que no se le chantajee. Lo que suele tener como respuesta atacarte etiquetándote de “sobreprotectora”, “exagerada” o incluso “intransigente”.

Llegado este punto hay personas que reaccionan cediendo y otras viviendo una confrontación que no suele ser muy agradable. Lo cierto es que llega un momento en el que te cansas de vivir una y otra vez situaciones en las que el chantaje es la vía rápida para solucionar un conflicto. ¿Pero qué más recursos puedes usar? Has llegado a la conclusión de que o bien callas o bien discutes.

Hoy quiero proponerte otro enfoque para abordar estas situaciones. Se trata de no centrarse en lo que hagan las personas adultas que se relacionan con tu hijo, si no asegurarte de que éste tiene las herramientas necesarias para que sepa identificar los chantajes y saber reaccionar ante éstos.

 

Educa a tu hijo, no a los adultos

Y es que con el tiempo me he dado cuenta de lo efectivo que es invertir esfuerzos en lo que realmente da resultados: educar a mis hijos para que aprendan a lidiar con las estrategias que usan otras personas adultas.

Y para ello, te voy a dar 4 claves para intervenir ante un chantaje para que tu hijo

 

  • Olvídate del adulto que chantajea

Cuando se produce el chantaje es necesario priorizar cómo va a vivir esa situación nuestro hijo, por lo que, en vez de hablar con la persona adulta, vamos a hablar con él para interceder.

Respira, ponte a la altura de tu hijo y recuerda que lo que tú le enseñes puede ayudarle a sentirse seguro ante personas que usan el chantaje.

 

  • Desmonta el chantaje.

Deja claro a tu hijo que tiene derecho a elegir cuándo dar besos o abrazos, que va a recibir regalos pase lo que pase o que puede comer solo lo que le apetezca del plato sin riesgo a quedarse sin postre.

Usa expresiones que ayuden a tu hijo a comprender lo que está ocurriendo y que desmonten la información que ha recibido a través del chantaje: “tú vas a tener regalos estas Navidades”, “puedes elegir cuándo dar besos”, “no es necesario que te termines el plato para tener el postre”.

 

  • Reacciona con calma y sé un ejemplo

Desmontar un chantaje no suele gustar a la persona que lo ha usado. Es muy probable que reaccionen con enfado o usen el ataque. Recuerda, estás educando a tu hijo, no a un adulto. Respira y busca una frase que te permita establecer un límite sobre las decisiones que tomas como madre en la educación de tu hijo: “gracias, de esto me encargo yo”.

 

  • Habla de los chantajes

Creo firmemente en el poder que tienen las conversaciones fuera de los momentos de conflicto. En función de la edad que tiene tu hijo puedes hablar de situaciones en los que haya vivido un chantaje o cuentos que lo represente. En cualquier caso, es interesante ponerle nombre a lo que ocurre, qué intenta hacer la persona que lo usa y qué formas de reaccionar tenemos cuando nos encontramos ante esas situaciones.

 

 

 

 

El modelo que damos a nuestros hijos e hijas es importante. Saber poner límites a las personas que nos rodean es una forma de educar siento el modelo de cómo deseamos que reaccionen nuestros hijos. Y las situaciones en las que deseamos que no se use el chantaje son una oportunidad en la que se hace necesario saber reaccionar con calma y seguridad.

Si quieres sentirte más segura y reaccionar con más confianza en este y en otros contextos en los que quiere poner límites a las personas que te rodean, te invito a participar en el webinar No más sermones, 5 Claves para elegir con libertad la educación de tu hijo”.  

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

dieciocho + 16 =