Diseña tu propio ritual de bienvenida en el aula

Es más sencillo de lo que nos parece captar la atención de los alumnos. En la mayoría de ocasiones el ambiente para iniciar una sesión debe crearse adecuadamente para despertar el interés de los niños. Estos no siempre van a sentirse igual ni a tener las mismas necesidades, así que será importante saber identificar qué les llama la atención en un momento determinado para poder tirar del hilo a partir de ahí.

Empecemos por cómo los recibimos en el aula.

La importancia de dar la bienvenida en el aula

La proximidad con tus alumnos es importante desde el primer segundo que pisas la clase. Además, existen horas en el día en los que los alumnos se sientan más cansados y sea aún más necesaria nuestra motivación, por ejemplo al finalizar la jornada escolar.

Sea como sea, necesitamos incentivarles desde el inicio. Para ello, la presencia es muy importante y, con ella, captar la atención del grupo. Para ello, no siempre es necesario tener un silencio sepulcral en el aula y que todos los alumnos te escuchen a ti. Es mucho más interesante crear expectativa en un grupo de alumnos que veas interesados y transmitir la curiosidad y el interés para que se vaya propagando por la clase. ¿No os ha pasado que empezáis a explicar a un grupito de niños y terminan escuchando todos?

Una vez conseguida la atención que necesitas y es importante haber observado sus actitudes en el aula: si alguien está más callado o alborotado de lo habitual, si alguna criatura muestra interés por hablar y compartir algo… Todo es información que nos puede ser útil para motivarles a compartir y expresarse y crear, así, un diálogo motivante que invite a empezar a interactuar en el aula.

Preguntas clave, el inicio de un diálogo motivante

Puedes también iniciar la clase preguntando cómo han pasado el fin de semana o darles la bienvenida a la clase, o si sencillamente quieres compartir algo importante con el resto del grupo. En ocasiones también puede funcionar lanzar una pregunta al aire de ese tema de actualidad que los jóvenes han podido seguir en su mayoría.

Preguntarles por una final de fútbol, un capítulo de la serie de moda o alguna noticia de actualidad (dependiendo de la edad) fomentará la participación inicial de algunos alumnos. Esto conseguirá despertarles y activarlos al estar ante un tema entretenido o que consideran importante.

Al mostrar esta proximidad ante temas que los pequeños oyen o viven en sus casas, estás consiguiendo un nivel de confianza importante entre adulto y alumno. Aquí es donde comienza la motivación del grupo, sintiéndose cercano al docente, que muestra tener la misma preocupación que puedan sentir la mayoría de los estudiantes.

Promover una relación de cercanía con los alumnos desde que comienza la clase en los primeros segundos será esencial para que el proceso de enseñanza-aprendizaje sea un éxito. Haz ver tu predisposición a escucharles y conseguirás que, en gran medida, tus alumnos te escuchen a ti.

Mi inspiración clave para educar desde el respeto con éxito y cómo puedes aprovecharlo.

En más de una ocasión han llegado a mi mujeres que me han transmitido la preocupación de no saber aplicar la teoría. Son personas que, como yo hace unos años, se plantean educar desde el respeto, se forman, leen, consultan… pero siguen viviendo momentos de gritos, chantajes o amenazas que las remueven internamente.

Conozco bien esa sensación,  yo estube ahí hace tiempo. De hecho, todavía hay momentos en los que me encuentro en situaciones similares. 

Crecer y modificar lo que venimos haciendo puede ser un camino largo, o no. No depende únicamente de la teoría que sepamos si no del momento en el que nos encontramos. 

Hoy he estado en directo hablando de este tema y de un programa especial que he creado para abordarlo y encontrar soluciones realmente eficaces para aquellas personas que desean desbloquear esos conflictos y avanzar en la consecución de su objetivo final y más deseado: educar sin castigos, chantajes ni amenazas.