4 claves para transformar tu forma de educar

 

La necesidad de educar a nuestros hijos de forma respetuosa no es algo que venga de un día para otro. Las primeras preguntas que nos suelen venir a la mente suelen estar relacionadas con dudas relacionadas con el impacto que pueden tener nuestras acciones en la seguridad y la autoestima de nuestros hijos: ¿soy demasiado permisiva? ¿Le exijo cosas que no puede entender? ¿Es momento de hacerle responsable de X? ¿Le estoy mostrando correctamente que él es importante y no debe ceder si no lo cree?…

Queremos que nuestra forma de educar les ayude a crecer seguros de sí mismos y puedan desenvolverse con éxito en todos los objetivos que se planteen en un futuro.

Porque sí, es el futuro el que realmente nos preocupa y por eso empezamos a cuestionarnos si lo que hacemos ahora les afecta o no, de qué modo y cómo será nuestro hijo dentro de 10 años.

Pero educar de forma respetuosa puede ser, para la mayoría de nosotras, algo nuevo.

  1. Es una forma de educar que no vemos en la mayoría de las personas que nos rodean en la actualidad.
  2. Tampoco es una forma de educar que hayamos recibido, por lo que no la hemos experimentamos y no sabemos cómo la recibe una criatura ni cómo actúa el adulto que la aplica.
  3. En muchas ocasiones, es posible que no sea una forma de educar que las personas de tu entorno vayan a recomendar. Si la tendencia es a repetir patrones, ver que alguien hace algo diferente no suele ser aprobado de forma incondicional.
  4. No siempre tenemos bases en las que apoyarnos. Ya sea en bases teóricas, estudios, resultados, ni tampoco empíricos, experiencias de personas que han sido educadas desde el respeto y la empatía. Si bien podemos tener conocimiento de algún caso concreto, no suelen ser las personas que nos rodean referentes que demuestren que este tipo de educación tiene unos resultados beneficiosos a largo término.

Estas son 4 ideas que te pueden ayudar a identificar tus dificultades y, por lo tanto, empezar a poner remedio.

¿Qué estás dispuesta a hacer para superarlas?

 
 

Mi inspiración clave para educar desde el respeto con éxito y cómo puedes aprovecharlo.

En más de una ocasión han llegado a mi mujeres que me han transmitido la preocupación de no saber aplicar la teoría. Son personas que, como yo hace unos años, se plantean educar desde el respeto, se forman, leen, consultan… pero siguen viviendo momentos de gritos, chantajes o amenazas que las remueven internamente.

Conozco bien esa sensación,  yo estube ahí hace tiempo. De hecho, todavía hay momentos en los que me encuentro en situaciones similares. 

Crecer y modificar lo que venimos haciendo puede ser un camino largo, o no. No depende únicamente de la teoría que sepamos si no del momento en el que nos encontramos. 

Hoy he estado en directo hablando de este tema y de un programa especial que he creado para abordarlo y encontrar soluciones realmente eficaces para aquellas personas que desean desbloquear esos conflictos y avanzar en la consecución de su objetivo final y más deseado: educar sin castigos, chantajes ni amenazas.